lunes, marzo 31, 2014

Demandamos justicia

Lourdes Montero

(Tomado de La Razón)

Cuánto vale la vida humana en Bolivia? El alcalde de Pocoata, Teodoro Rueda Vásquez, acaba de ponerle un precio: 9.000 dólares. Y es un buen precio considerando que se trata de un crimen público, con medios de prensa de por medio y la movilización de toda una comunidad indignada. Así, ¿cuánto puede costar llegar a un arreglo por la muerte de una mujer o una niña que no llega a los medios de comunicación? ¿1.000 dólares? ¿2.000? Es un mercado a la baja por la cantidad de feminicidios impunes que hay en Bolivia.  

Recordemos el caso por el cual se llegó a esta transacción. La primera semana de diciembre del año pasado, los pobladores del municipio de Pocoata declararon a la red Erbol su consternación por la muerte de la enfermera Lucía Chucamani, cuyo cuerpo fue encontrado a un lado de la carretera. El informe forense reveló que la muerte fue resultado de una fractura en la base del cráneo y constató signos de violación previa a su fallecimiento. Los habitantes de esta pequeña comunidad potosina salieron a bloquear en demanda de justicia por el crimen de la enfermera. Días después, un juez del distrito de Colquechaca tomó la decisión de enviar a detención preventiva al Alcalde de Pocoata, Teodoro Rueda Vásquez, tras encontrar indicios de culpabilidad.

La semana pasada leímos en La Razón que “Teodoro Rueda Vásquez (…) fue liberado tras llegar a un acuerdo transaccional con la madre de la víctima, a la que pagó $us 9.000”. La denuncia proviene del fiscal del caso, Emilton Jara, quien fue sorprendido con la presentación de un “documento privado transaccional” que la familia de la víctima habría firmado en la ciudad de Cochabamba, donde la señora Felisa Plaza (madre de la enfermera) presentó desistimiento de la causa en contra del presunto asesino.

Éste es un caso emblemático de lo que en Bolivia ocurre frente a la violencia de género y el feminicidio. A pesar de que las pruebas contra el atacante eran variadas, se procedió a la intimidación de testigos, uso de influencias políticas, utilización de chicana jurídica y, por último, negociación con la familia para que la impunidad sustituya a la justicia. Como sostiene Teresa Lanza, directora de Católicas por el Derecho a Decidir, la transacción entre el acusado y la madre de la víctima es “indigno e inaceptable” ya que implica que la vida de Lucía se trate como una mercancía.

¿Acaso la familia de Lucía tiene el derecho de transar para que su crimen quede impune? No queremos ni imaginar la presión y necesidad que pueden llevar a una madre a aceptar que la muerte de su hija quede impune. ¿Es posible que un “acuerdo transaccional” entre privados sustituya el peso de la ley contra un crimen de violación y feminicidio?

Claramente, el pago del soborno por parte del acusado es una confesión de culpabilidad que, en lugar de liberarlo, debería ser utilizado como prueba en su contra. ¿No es acaso función del Estado, en última instancia, la defensa de los derechos de Lucía Chucamani aún después de muerta? No queremos agregar más críticas al sistema judicial que ya se encuentra en profunda crisis, pero demandamos una señal clara de que los derechos de las mujeres son respetados.

Tenemos esperanzas de que este caso sea emblemático en el cumplimiento de la justicia. El fiscal Jara anunció que el Ministerio Publico continuará adelante con el proceso penal contra el alcalde imputado. La representante de la Defensoría del Pueblo en Potosí, Jackeline Alarcón, ha comprometido el seguimiento de este caso. La sociedad en su conjunto seguirá las decisiones del juez Emilio Fonseca, de Colquechaca. Por último, esperamos que el MAS, partido en el que milita Teodoro Rueda Vásquez, marque claramente su posición frente a este crimen.

sábado, febrero 15, 2014

Las cosas buenas de hoy

Andrés Gómez Vela

A finales del 90, es decir, del siglo pasado, un grupo de compañeros de trabajo decidió buscar créditos para tomar cada uno por su cuenta un departamento en anticrético o comprar un terreno. Inmediatamente, se dieron a la tarea de averiguar las condiciones más ventajosas en los bancos. Y todos volvieron con la misma respuesta: “es muy complicado, nos piden garantía real u otros bienes que no tenemos”. 

Constataron que los bancos no prestaban a los que no tenían dónde caerse muertos. Entonces, ¿qué sentido tenían? Uno va al banco justamente porque no tiene dinero y no porque le sobra. 

Esas empresas, que multiplican capital con dinero y esfuerzo ajenos, se desarrollaban en condiciones ventajosas, no sólo tenían ganancia asegurada, sino que cuando quebraban por alguna razón, tenían que pagar, paradójicamente, vía Estado aquellos a quiénes precisamente les negaron el préstamo, en definitiva todos.   

Ante tal orfandad social, esos jóvenes que, esa vez, buscaban una casa propia, cayeron en las fauces de unas financieras que les clavó, si mal no recuerdo, un interés de hasta el 25 por ciento. ¡Por Dios, nunca más real la frase: si quieres que te asalten sin armas, saca un préstamo de un banco! Nada sería eso. Uno de los deudores ahorró todo lo que pudo para amortizar el pago al capital y librarse de los intereses. ¿Qué creen? La financiera le dijo que debía respetar el cronograma de pagos y los montos. ¡Fatal!

Hoy cambió esta situación. La Ley de Servicios Financieros, impulsada por el Ministerio de Economía, cambió en cierto modo el rol de los bancos. Y en serio, facilita el acceso al crédito para una vivienda con un interés que oscila entre el 5.5% y 6.5%, aunque por ahí hay aún uno que otro banco que intenta poner algunas trabas.

Con la norma de hoy, probablemente la única que se aplica en toda su dimensión, aquellos jóvenes de los años 90 hubieran tenido más posibilidades de salir rápidamente de su precaria situación, aunque el momento económico no era tan favorable como hoy. 

Esa misma gente bregó, en situaciones adversas, para recuperar la autoestima nacional y constituir a Bolivia en un país con mucha fibra. Sin embargo, ese viaje comenzó mucho antes con las marchas de la CIDOB, con las anatemizadas ONGs de hoy, entre ellas el Instituto Politécnico Tomás Katari (IPTK) del Norte de Potosí, que formó profesionales indígenas para demostrarles que sí había esperanzas. 

En esta emancipación mental contribuyó la llegada de Víctor Hugo Cárdenas a la vicepresidencia con el MNR. Miles de indígenas y originarios se vieron reflejados en él a tal punto de ver factible su acceso al poder a través del voto. ¿Cómo olvidar a Felipe Quispe? Recuerdo que expresé mi alegría pública en un artículo cuando un día retó al general Hugo Banzer a poner en una balanza sus cerebros para ver de quién pesaba más, ¿de un alemán-nazi o un indio?

Desbrozando el camino, llegaron en pleno gobierno neoliberal las leyes de Participación Popular y Descentralización Administrativa, que condujeron por una avenida a indígenas y originarios a ocupar cargos de decisión, primero, en los municipios, luego en el legislativo y, hoy, en la presidencia. La llegada de Evo Morales a Palacio es la coronación de ese proceso. Hoy somos algo más iguales que hace 20 años y más orgullosos de nuestras raíces.

Este levante espiritual repercutió en la vida nacional y bajó los complejos que había en las relaciones sociales entre collas y cambas. 

Hasta la primera década del presente Siglo era insoportable el uso de ambas palabras porque connotaban desprecio y menosprecio del otro, a quien consideraban foráneo más que boliviano. Aunque este encono se incubó, en 1958, en un hecho PostRevolución de 1952, llegó a su clímax entre 2006 y 2009, cuando un grupo de desubicados humilló y prohibió el paso de campesinos originarios e indígenas por espacios públicos, nomás porque eran diferentes.

Hoy las palabras colla y camba son un gentilicio más que un insulto. Aunque aún faltan superar ciertos diques mentales, hemos avanzado mucho, no sólo nos toleramos, si no que nos necesitamos y queremos porque nos sentimos cada vez más bolivianos.  

viernes, enero 17, 2014

Justicia, ley y jueces

Andrés Gómez Vela
 
La vida demuestra a diario que la justicia no está en la ley, ni todos los justos son jueces ni todos los jueces saben de justicia. Para entender mejor recordemos a dos jueces bíblicos Salomón y Pilatos.
 
El Rey Salomón juzgó a dos mujeres que se disputaban un bebé. Una de ellas había matado al suyo por accidente. Ambas fueron ante su Rey en busca de justicia. La primera decía es mi hijo, el de ella murió. La Segunda aseguraba todo lo contrario. Ante la contradicción, Salomón pidió una espada y ordenó partir en dos al bebé para dar a cada una la mitad del niño. La verdadera madre dijo: ¡Ah, señor mío! Dad a ésta el niño vivo, y no lo matéis. Pero la madre falsa dijo: Ni a mí ni a ti; partidlo. Entonces el rey respondió: Dad a aquélla el hijo vivo, y no lo matéis; ella es su madre. Salomón aplicó sabiduría, no la ley.
 
En cambio, Pilatos aplicó la ley y sentenció a un inocente sindicado de tres delitos políticos: de agitación sediciosa, de animar a la gente a no pagar tributo al Emperador, y de atribuirse el título de rey. Cuando llevaron a Jesús de casa de Caifás ante Pilatos, éste dijo: ¿Qué acusación traéis contra este hombre? “Si éste no fuera malhechor, no te lo habríamos entregado”, respondieron. “Tomadle vosotros, y juzgadle según vuestra ley”, señaló el romano. “A nosotros no nos está permitido dar muerte a nadie”, replicaron los judíos. Y Pilatos ordenó la muerte y se lavó las manos. 
 
¿Cuántos magistrados y jueces hay en nuestros tribunales que aplican justicia como Salomón y no solamente la ley como Pilatos? La respuesta la tienes tú. Espero que no sea muy deprimente. Vale la pena mantener la esperanza, en algún momento resolveremos la crisis judicial. Con ese fin detecté tres causas del problema: 
 
  1. Leyes y jueces para encubrir.- Una de las causas radica en el objetivo espurio de la ley: privilegiar a un grupo en desmedro de otro. Esta causa genera una consecuencia: el nombramiento de jueces sumisos al poder que los nomina. Entonces, los magistrados o jueces no son los más dignos ni idóneos, sino aquellos de espíritu débil que venden su alma por cinco años de fama y poder. “Esos jueces” atentan contra el principio democrático que señala que todos somos iguales ante la ley porque distinguen a las personas, pero no los hechos, entonces son boca de la ley del poder, pero no de la justicia. Ergo, casi nunca aplican la justicia a pesar de la ley.
  2. Magistrados que responden al partido de turno.- Todas las personas tienen una ideología, pero no todos tienen un partido. La sociedad prefiere a los independientes; los partidos, a sus militantes o “simpatizantes probados” para aplicar la dura ley contra sus adversarios. Cuando seleccionan a un juez por su preferencia partidaria están pensando en protegerse o perseguir con la ley en la mano, pero no en la sociedad que busca justicia. 
  3. Reproducción en el poder.- ¿Cuál la razón para nominar jueces afines al partido que no van a aplicar justicia? Reproducirse en el poder destruyendo a sus “enemigos” y evitando que los casos de corrupción sean investigados y los inculpados, sentenciados, para quedar siempre como un gobierno limpio. La impunidad es signo identitario muy particular de un tipo de gobierno: el totalitario.
Si tenemos las causas, tenemos las soluciones. Probablemente, digas: falta uno. Tienes razón. El ser humano sin educación ni formación es proclive a la corrupción. Cierto, es un trabajo de mucho tiempo. Pero, en la sociedad hay personas sobresalientes que han cuidado su vida y trayectoria profesional como una joya y se han convertido en un ejemplo para su país.
 
Entonces, no importa cómo se nombra a los magistrados o jueces, sino a quiénes se nombra. Generalmente, aunque no siempre, las personas sin honores son proclives a rifarse para conseguir un cargo y aplicar la ley del poder en contra de la justicia. En cambio, las personas que cincelaron su honor sobre una rigurosa escala axiológica -hay malas excepciones- no venden su alma por un cargo y prefieren preservarse aplicando justicia, incluso, en contra de sus nominadores.   

viernes, diciembre 13, 2013

La "inamovilidad laboral" no es absoluta

Andrés Gómez Vela

Recientemente, me enteré que hay hombres que se mantienen en sus fuentes laborales sólo por haber embarazado a sus esposas, gracias al artículo 48.VI de la Constitución Política del Estado (CPE) que señala la “inamovilidad laboral de las mujeres en estado de embarazo, y de los progenitores, hasta que la hija o el hijo cumpla un año de edad”.
 
Sin embargo, no se percatan que la misma CPE limita aquella previsión en el artículo 64.I: “los cónyuges o convivientes tienen el deber de atender (…) el mantenimiento y responsabilidad del hogar, la educación y formación integral de las hijas e hijos mientras sean menores (…)”.
 
La primera referencia constitucional protege al trabajador, la segunda lo obliga a cuidar su fuente laboral para garantizar la educación y formación integral de su descendencia.
 
Ambas demuestran que la inamovilidad laboral no es absoluta, lo que significa que no puede ser abusada por un padre irresponsable, que incumple su contrato o abandona su trabajo, como sucede en algunos casos. Si abusa, viola el artículo 64.I y desconoce su deber de asegurar el “desarrollo integral” de sus hijos, tal y como establece el artículo 59.I de la Constitución.
 
Es más, ignora un principio esencial del Estado Plurinacional establecido en el artículo 8.I de la Carta Fundamental: ama quella (no seas flojo). Con mayor razón y por la responsabilidad que tiene con sus hijos e hijas un padre o progenitor no puede ser un flojo.
 
De ese contexto jurídico deducimos que el trabajo no sólo es un derecho, sino un deber y un medio para garantizar el buen vivir de hijos e hijas. Obviamente, el Estado tiene la obligación de generar las condiciones socioeconómicas para la creación de fuentes laborales, pero el empleado tiene el deber de buscar las oportunidades y conservar su fuente laboral con honestidad y lealtad.
 
El trabajo no busca a una persona, la persona busca al trabajo, y el Derecho del Trabajo o Laboral protege al que lo merece e invoca por vulneración en sus derechos. Por tanto, se presupone que un progenitor debe ser un buen trabajador y no violador de derechos de sus compañeros o de la persona jurídica que la emplea, pues, si bien la CPE prohíbe el despido injustificado, mas no el justificado. 
 
Aunque en el Ministerio de Trabajo aún creen que el progenitor “es intocable”, la Constitución no admite que se premie el progenitor abusivo y el Tribunal Constitucional (SC479/2006) lo interpretó en ese sentido porque no es justo que se premie al padre abusivo y se sancione a la persona jurídica que cumple con la ley.
La lógica jurídica es sencilla: para preservar el derecho al trabajo hay que preservar la fuente laboral y para ello hay que cumplir a cabalidad el contrato laboral.
 
Un juez o una autoridad jurisdiccional o administrativa no puede aplicar la letra muerta de la ley en desmedro de la misma CPE; para evitar la irracionalidad jurídica y las injusticias tenemos la obligación moral y constitucional de interpretar el derecho según las circunstancias de cada hecho.
 
De otro modo, se entendería también de manera absoluta el artículo 48.II de la Constitución, que establece la “inversión de la prueba a favor de la trabajadora o el trabajador”. Una cosa es la “inversión de la prueba” y otra la mentira. Empero, algunos funcionarios del Ministerio de Trabajo piensan que este principio loable es para garantizar al trabajador a mentir y calumniar. Lo peor es que toman en cuenta sólo esa palabra falsa y no las pruebas reales del empleador.
 
Y no es ni debiera ser así, porque la misma Ley Fundamental prohíbe la mentira (ama llulla) en el artículo 8.I. Es más, señala que una persona no debe ser floja ni mentirosa ni ladrona, por el contrario debe trabajar para lograr el suma qjamaña (vivir bien) y qhapaj ñan (camino o vida noble).
 
Por ello es sorprendente escuchar a algunos servidores públicos insinuar que un progenitor puede abusar de su “mérito” de haber embarazado, mentir todo lo que quiera y ser flojo cuando quiera. ¿Cuál el argumento jurídico para razonar de este modo? Ninguno más que creer que esa cartera de Estado está para defender al “empleado” así éste sea un delincuente. Bajo ese razonamiento, en realidad, estarán defendiendo a flojos, mentirosos y ladrones y no a trabajadores.
 
Menos mal que en Bolivia nos regimos por la CPE (Art. 410) que está por encima de funcionarios y malos juristas que creen que el derecho es la aplicación rígida de la ley, cuando en realidad es la aplicación del derecho a cada hecho.

jueves, diciembre 12, 2013

Diciembre

Patricia Vargas
 
(Tomado de La Razón)

En diciembre las ciudades viven distintos cambios, especialmente los referidos a la configuración urbana. Los espacios públicos se visten de gala durante esos días. Allí, la iluminación y la luminotecnia predominan sobre todo en los centros urbanos, y se convierten en cómplices directos de la estética temporal y la algarabía navideña. Ambas instaladas y proyectadas en las edificaciones del entramado financiero y del comercio.
 
Desde siempre, la Navidad fue relacionada con la familia, revalorando cualidades de unión y reconciliación. Sin embargo, cada vez se agudiza más (particularmente en las ciudades desarrolladas) la fuerza del individualismo, que repercute en lo urbano y es un motivo de preocupación para las sociedades. Si bien el siglo XIX se caracterizó por ser la era del individualismo, aquello estuvo enfocado esencialmente en los valores personales. En la modernidad el encuentro fue recuperado; pero hoy, en el nuevo siglo, la soledad forma parte del vivir cotidiano.
 
La Paz es la ciudad que en diciembre vive la celebración más respetada por la religiosidad de una buena parte de sus habitantes. Y es por ello que no se puede desconocer que esta época dota a la urbe de una pluralidad de significados inspirados en los distintos simbolismos que trae consigo lo sagrado. Así, aquéllos llevan a los actores directos (la ciudadanía) a buscar una especie de conexión con lo divino. Esto, fuera de cualquier discordia o coincidencia religiosa.
 
Contradictoriamente a ese acercamiento con lo espiritual, diciembre es la época económica más explotada y aprovechada por el comercio en general, y aquello repercute esencialmente en los sectores más transitados.
Acorde a lo anterior, existe otro aspecto que se complementa a la cotidianidad urbana: el hecho de que los espacios públicos en esta época, en La Paz, son el centro de diversas acciones y visitas de la ciudadanía toda. Lo particular radica en cómo la juventud y los adolescentes se apropian de aquéllos. Y es que luego de haber  terminado el año escolar y universitario, la calle (ese espacio público donde prima la heterogeneidad incalculable de acciones) es lo más atractivo para la población joven. La turbulencia y esencialmente el peligro les atraen sobremanera, y es a partir de ello que el capital humano más importante de un país se mueve por doquier y hace suyos los centros vitales de la ciudad. 
 
Notoriamente, diciembre es el mes en que La Paz vive la efervescencia de una fiesta que le agrada a su habitante, y por eso la ciudad es “tomada” por la población hasta el 25 de diciembre. No obstante, paradójicamente, la urbe luego es abandonada por un buen número de personas, que huyen en busca de descanso luego del estrés acumulado. Esto permite contar por algunos días con una ciudad relativamente tranquila, para disfrute de los que se quedan.
 
Independientemente de todas esas realidades que parecen contradecirse entre sí, en La Paz es posible detectar en meses como éste la fuerza del espacio público, fuerza que en otros países se encuentra en pleno declive. Ese valor desplazado lleva a algunos pensadores a afirmar que, por no entender a las ciudades, se matará la vida urbana y luego se pretenderá darles respiración de boca a boca.

La segundina del aguinaldo segundino

Juan León Cornejo

(Tomado de Página 7)

Tardó pero llegó , me dije en un arranque de optimismo iluso al escuchar al Presidente anunciar que había ordenado investigar "todos” los proyectos que "supuestamente se ejecutaron” en el Fondo Indígena.
"Hemos detectado -dijo- que hay un mal manejo y por eso hemos pedido al directorio que cambie al ejecutivo del Fondo y a algún personal más”.  Su anuncio era un reconocimiento tácito de la importancia y valor de la prensa. Era alentador escuchar, aunque sin reconocerle mérito a la investigación periodística, el reconocimiento oficial de que mucho, por no decir todo, huele mal en esa institución.

"¿Cómo algunos hermanos pueden proteger la corrupción?”, se preguntó al anunciar la investigación ante periodistas azorados. 

Con hoy, hace un mes, exactamente, un dirigente campesino de los Ponchos Rojos había amenazado con "poner en su lugar” a una colega periodista que investigó el caso y con ocupar el diario que publicó su nota.  Tras el anuncio presidencial -me dije- habrá que ver qué dirá Simeón Jaliri, el dirigente Poncho Rojo que le dio 72 horas a la colega Claudia Soruco "para que se retracte” bajo amenaza de ocupar Página Siete, sobre todo porque periodista y periódico siguieron con el tema, a riesgo de la represalia anunciada, fieles a su misión, que es misión de todos los periodistas. 

El lunes, ajenos a esas amenazas, periodista y periódico informaron que se ejecutó sólo uno de 894 proyectos del Fondo Indígena, aunque del 2010 al 2013 se desembolsaron 592 millones de bolivianos, que son plata de todos y que administran organizaciones campesinas que rechazaron las investigaciones de la Contraloría.

Según el Presidente, todos los recursos del Fondo se deben utilizar en proyectos productivos, pero, al parecer, "se desvían los fondos... supuestamente para capacitación y el mantenimiento de la organización”.

Pero el arranque de optimismo que motivó el tácito reconocimiento presidencial a la investigación periodística se hizo trizas en pocos minutos.  En el mismo ámbito, reapareció la intolerancia habitual hacia la tarea del periodista, de la mano de una grave y preocupante señal de totalitarismo y vulneración de los más elementales derechos ciudadanos, y el Presidente reveló conocer la vida íntima de un periodista que le preguntó qué uso le daría al doble aguinaldo que recibirá como funcionario público.

"Yo le preguntaría a usted -le dijo el Presidente al periodista- ¿en qué va a gastar su doble aguinaldo? A lo mejor, seguramente, va a gastar en la segundina. Yo sé que tiene una segundina. Eso qué interesa, es una cuestión privada”.

Revelar algo de la vida íntima de una persona es de mal gusto, pero que lo haga la primera autoridad del país es grave porque muestra un peligro nivel de penetración de los servicios de inteligencia política en la vida privada de la gente. Es atropello al derecho constitucional de privacidad de la gente.

El Presidente pudo responder que entregaría su doble aguinaldo a la campaña para su reelección y a nadie le hubiera extrañado. Pudo anunciar que lo donaría a los niños huérfanos y habría recibido aplausos y elogio, aunque fuera mentira piadosa. Pudo decir "sin comentario”, y no pasaba nada. Pero, genio y figura al fin,  habló de la posibilidad de que el segundo aguinaldo beneficie a la "segundina”. 

El apelativo refleja una conducta amoral y describe a la titular de un segundo hogar, con connotaciones discriminatorias y machistas. En el caso específico, su respuesta pareció ratificar la ilegalidad del segundo aguinaldo, igual que la ilegalidad de una relación sentimental ajena al matrimonio.

Mientras eso se mostraba en Palacio,  en el estadio de Johannesburgo se le rendía homenaje póstumo a Nelson Mandela, el hombre que le puso moral a la política, que luchó por la igualdad y  ocupó, ya en vida, el lugar que ocupa en la historia. A esa misma hora, sus funerales concretaban su sueño de unir en paz y libertad a moros y cristianos, aunque por su fidelidad a sus principios y valores, muchos hubieran creído que "se vendió a la derecha”.

En ese contexto de contradicciones internas que nos tocó vivir y como un homenaje más a su memoria, vale la pena pues recordar los conceptos sobre prensa y periodistas de ese hombre. "Una prensa crítica, independiente y de investigación -decía Mandela- es el elemento vital de cualquier democracia. La prensa debe ser libre de la interferencia del Estado. Debe tener la capacidad económica para hacer frente a las lisonjas de los gobiernos. Debe tener la suficiente independencia de los intereses creados, debe ser audaz y preguntar sin miedo de ningún trato de favor. Debe gozar de la protección de la Constitución, de manera que pueda proteger nuestros derechos como ciudadanos”.

Juan León Cornejo es periodista.

Un titular de La Razón y el posible fraude

Raúl Peñaranda Undurraga

(Tomado de Página 7)
Un titular reciente del diario La Razón puede ser sintomático de lo que el Gobierno está tramando para las elecciones de 2014. El lunes 9, el periódico del oficialismo señaló: "Los sectores sociales cercanos a Evo tienen 4,5 MM de afiliados”.
Esos cálculos, realizados por dirigentes rurales proclives al Ejecutivo, son claramente equivocados. Si las 4,5 millones de personas que integran esas organizaciones, como dice La Razón, podrían votar por Evo Morales, significa que son mayores de edad. Multipliquemos esa cifra por sus cónyuges e hijos. Sólo la población rural superaría los diez millones de habitantes, es decir más que toda la población nacional. Por eso la estimación de esos dirigentes es errónea.
Existen en Bolivia 5,3 millones de personas inscritas para votar. Si las entidades afines a Evo son 4,5 millones, entonces representan un colosal 86% de la población votante. Es más, del ya elevadísimo (e irreal) 74% al que aspira Evo en los próximos comicios y 1,6 millones más de votos a favor del MAS que los que recibió en los últimos comicios.
Ésta es una manera, para el oficialismo, de ponerse el parche antes de la herida ante las futuras evidencias de fraude. Si el MAS logra esa cifra, que no condice obviamente con los resultados de ninguna encuesta, se defenderá de los alegatos de fraude respaldándose en los supuestos 4,5 millones de militantes de las organizaciones señaladas.
Siempre he afirmado que en el país no existe el fraude. Cuando Evo ganó con 54% y luego 64%, aseguré que eran victorias limpias. Mi argumento es éste: existe en Bolivia lo que se llama preclusión, que implica que el acta de votación, firmada por los ciudadanos, aún con errores, es irrevisable, nadie puede corregirlas después.
Las cortes departamentales solamente suman esas actas, que se publican individualmente en internet, permitiendo al elector compararlas con su propia experiencia. El tribunal nacional no revisa tampoco lo efectuado por las cortes departamentales. Ante problemas serios que obligan a la anulación del voto, los ciudadanos de las mesas observadas vuelven a sufragar dos semanas después de los comicios.
Una cosa más: los jurados de mesa son elegidos, al azar, entre los inscritos. Cuando uno no asiste, se designa como jurado a otro votante de la misma mesa: el que llegó primero. Con toda esa explicación yo sostenía que no había fraude.
¿Qué ha cambiado? La operación secreta del Tribunal Electoral, que, sin previo aviso, afirma que ya tiene listo un sistema de voto electrónico para poner a prueba en las elecciones de la Cooperativa de Teléfonos de La Paz (COTEL) y que luego aplicará para los comicios presidenciales del próximo año.
¿El sistema ya está listo? ¿Así nomás? ¿Nos perdimos las licitaciones para contratar a especialistas? ¿Y para comprar sofisticadas computadoras, a un costo millonario? ¿Bolivia logró crear la tecnología necesaria en sólo un año y toma la delantera en el voto electrónico? ¿Se hace todo esto sin avisarle a nadie?
Holanda prohibió el voto electrónico hace unos años porque no asegura el secreto del sufragio; Alemania lo declaró inconstitucional; Gran Bretaña cree que no da suficiente confianza; Irlanda lo descontinuó de manera indefinida. ¿Y en Bolivia queremos avanzar en él? ¿Para qué meternos en esos líos? La única explicación es el intento de fraude.
Al eliminarse las actas de votación, al desaparecer el concepto de preclusión, al no haber jurados designados al azar (porque los que operan las máquinas deben ser capacitados previamente y contratados por el Órgano Electoral), al no existir ningún acta firmada por jurados, ni publicada por tanto en internet, se generará una enorme sombra de duda sobre todo el proceso electoral.
Primero, se nos informa que habrá voto electrónico; luego se nos advierte que Evo tiene, por lo menos, 86% de votos asegurados. Hay fraude a la vista.

Raúl Peñaranda Undurraga es periodista.

Valores

Andrés Gómez Vela
Sin los valores el mundo sería poco habitable para convivir. No son simples conceptos o meras palabras, sino acondicionadores de la vida. Igualdad, libertad, humanidad, comunicación, respeto, justicia son valores que nos conducen a convivir bien con la otra persona. Es esencial cultivarlos primero en casa y luego en todos los espacios de socialización o de formación.
Una persona expresa sus valores en cada acción o palabra. Por ejemplo, cuando dice: “Mi hijito está postulando a un cargo o beca, ¿conoces a alguien para que lo meta? Necesito una muñequeadita (favor ilegal y antiético)”, en realidad, está pidiendo ignorar la igualdad de oportunidades y armando la trampa, está haciendo apología de la ventaja antiética en desmedro del honesto o del huérfano de toda “muñeca”. No piensa en el otro, sólo en él y quiere que los más ineptos, entre ellos su hijo, sea parte de una institución pública a donde deben ingresar con méritos propios los mejores.
Aquel que acepta “muñequear” es tan tramposo como el que se lo pide porque perjudica a personas más capaces, éticas e íntegras y favorece a un deshonesto e inútil, quien a la larga perjudicará no sólo a la institución a donde ingresó por la puerta de atrás, sino al país y, obviamente, a vos porque te puedes topar en cualquier circunstancia con ese ser mentiroso que engatusó para ser lo que no debía ser nunca. Y si llegara ese momento, te arrepentirás porque no te atenderá bien ni resolverá tu problema porque él o ella será el problema y vivirá engañando al Estado y a la sociedad.
Algo peor sucede cuando circula esta charla: “Esa señora era la mejor estudiante de mi curso en la Universidad, es una gran profesional, pero no consigue trabajo hasta hoy; en cambio, aquella acabó la carrera en 15 años y ahora tiene empleo en el Estado”.  ¿Por qué esa injusticia? “Aquella tiene dos títulos universitarios, dos maestrías, pero ésta tiene un salvoconducto”. ¿Cómo? ¿Qué eso? “El aval o carnet del partido de turno”.
Esta vez se produce el desprecio a la libertad de elegir una opción política y tener la misma oportunidad para acceder a un cargo. Castigan la libertad de pensar y premian la incapacidad, la desidia, el “llunkerio”, la inconsecuencia. Traduciendo los efectos, bloquean la excelencia y dejan el Estado en manos de la gente menos apta. Entonces, hay víctimas múltiples, tú, tu familia, tus vecinos, que quedan a merced de un ser cuyo único mérito es defender a su jefe y a su partido antes que a la sociedad y al Estado.
Este tipo de personas, generalmente, asisten a su fuente laboral para servir a sus “progenitores políticos” y luego servirse ellas mismas del Estado. Tejen redes familiares, promueven el nepotismo, las camarillas y olvidan que son empleadas de vos, que les pagas puntualmente el salario pese al mal trabajo que hacen. 
Se caracterizan por callar la corrupción que vieron o comparten el botín o, simplemente, encubren para evitar que caiga su jefe o el partido, y aceptan que te metan la mano al bolsillo y te roben nuestro dinero a través de sobreprecios, comisiones, coimas, malversaciones.
Esta gente (no sé si será mucha o poca) cree que el Estado es suyo y, entonces, usa nuestros bienes, nuestras vagonetas para ir a comer a un restaurante con su novia, utiliza nuestras camionetas para ir al supermercado, usa nuestros aviones para ir a jugar un intrascendente partido de fútbol o transportar a un equipo de esposas volibolistas. Casi siempre se embolsillan nuestro dinero en nombre de la revolución y la liberación.
Sin embargo, no pierdo la esperanza de que algún día sólo las personas excelentes sean empleadas o empleados, servidores o funcionarios públicos. Por hoy hay excepciones, entre ellos mi vecino, Antonio, que trabaja sin importarle el partido sino el país. Ese día, se cambiará esta frase: “Si quieres el cargo, debes tener el aval del partido”; por esta otra: “si quieres el cargo, debes tener el aval de la sociedad porque es ella la que te paga y para ello debes ser el mejor y muy honesto”.

Gracias

María Galindo 
(Tomado de Página 7)
Azafatas vestidas de rojo formaban parte del entorno porque, aunque las mujeres hace décadas integramos todos los estratos imaginables dentro de los medios, esa gran masa de mujeres periodistas en nada ha sido capaz de modificar la visión cosificadora de las mujeres que los medios proyectan hacia la sociedad y no al revés.
Las primeras filas llenas de los patriarcas de la comunicación social; masculinas filas, canosas cabezas y un jerarca de la Iglesia que servía para completar la gerontocrática cabeza que gobierna lo mediático.
Estrellas de la tele en sus mejores galas y un rimbombante tono en la presentación de los y las premiadas que acudían al escenario, tal cual nos enseñaron ya en el colegio. Periodistas superéticos, paladines de la verdad y de la democracia. Un clima insano para el ego que se inflama en esas grandes ocasiones. Lo sorprendente es que hay para todos; como quien construye relaciones sociales, la Asociación de Periodistas no quiere quedar mal con ningún sector.
No pretendo hacer de jurado y decir quién debe recibir un premio, pero ni como ciudadana ni como no periodista me explico que se le entregue un premio al cardenal por sus sermones desde un púlpito que tiene un carácter dogmático de juicio final y de vocería divina, justamente un ámbito que nada tiene que ver con la comunicación social, ¿o hay que quedar bien con la Iglesia también?
Al fondo y fuera de foco, en la periferie del evento, dos intrusas se deslizan con fotocopias en mano, periodista por periodista, para explicarles con amabilidad los graves abusos cometidos por un banco. Se trata quizás de una de las noticias más importantes del semestre, es de interés público y además incluye un caso de censura previa porque se ha prohibido su difusión desde la Fiscalía. Periodistas escuchan el relato con un aire ambivalente, entre la amabilidad,  la burla y la indiferencia de quien no le importa la gravedad del caso. Están curados del espanto y ya han anunciado el fin del mundo muchas veces.
Hoy en Bolivia no hay libertad de expresión ni acceso a la información, pero no porque el Gobierno persiga ni asesine periodistas. El Gobierno prefiere comprar medios y usar la publicidad gubernamental como instrumento de censura: medio que critique no accederá a esa publicidad, medio que la reciba no criticará al Gobierno. Pero no sólo es un problema gubernamental, también es una cuestión de la empresa privada; por eso los periódicos están llenos de publinotas en las que no se incomoda con preguntas de interés social a un Samuel Doria Medina o a un director de Asoban ni a ningún otro pez gordo del empresariado, eso también está controlado por la publicidad que funciona como  censura previa.
La libertad de expresión no es de los medios ni de los periodistas, sino de la sociedad. El vínculo entre medios y público está roto; el público parece que debiera tragarse lo que el medio le da como información y como entretenimiento sin margen ninguno de que afecte esa tiránica relación. Sólo el momento en que te conviertes en noticia y es la injusticia que has sufrido la que requiere cobertura es cuando tomas real consciencia de que no tienes la palabra y no tienes voz, porque los medios te la niegan. Como dice la tesis del libro de Claudia Acuña, El fin del periodismo y otras buenas noticias, los medios no venden lo que informan, sino lo que callan.
Me toca el turno a mí de recoger el premio que es una placa de vidrio que, con furia y rebeldía, estallo a los pies del representante de la Iglesia que está en la primera fila. No he hablado, pero una imagen vale más que mil palabras.

María Galindo es miembro de Mujeres Creando.

lunes, diciembre 02, 2013

Del ciberlunes y otras esclavitudes

Osman Patzi Sanjinés

(Tomado de El Deber)

Extraña coincidencia la de hoy en el calendario de celebraciones. Por un lado, Naciones Unidas designa el 2 de diciembre Día Internacional para la Abolición de la Esclavitud y, por otro, en internet, que es más global, se proclama Ciberlunes, una réplica para subdesarrollados del Black Friday del pasado viernes, que es uno de los acontecimientos más esperados por los consumidores de tecnología.

Esclavizados por los grandes vendedores, corren a buscar el teléfono que se usa cada vez menos para comunicar y más para entretener, con la ilusión de pillar un Galaxy S4 a precio actual de Nokia 1100.

Será un día de compras locas (o así se promociona en países vecinos) y, aunque en Bolivia la alegría del doble aguinaldo para algunos duró muy poco, igual sumaron voces para demandar un Black Friday, un Ciberlunes o un ¡Miércoles, qué barato! en nuestro país, “porque no puede ser que nos discriminen así, también queremos”.

La esclavitud no ha sido abolida en el mundo, donde se estima que hay 30 millones de personas explotadas contra su voluntad. El abolicionista John Brown fue a la horca un día como hoy en Estados Unidos, y 154 años después se proclama, indirectamente, el retorno a la esclavitud voluntaria.

Sin embargo, esa es una visión muy severa. Unas ofertas siempre caen bien en época de fin de año. Después de todo, ¿acaso este mes en las reuniones sociales y familiares se habla de otra cosa que no sea comprar?

Una excusa para violar los DDHH



Mónica Mendizábal Rodríguez

(Tomado de La Razón)

El Estado Plurinacional de Bolivia cuenta con un Código Penal vigente donde a la par de establecer el aborto impune aún penaliza su práctica. Los artículos 263 y 266 son prueba de ello. En el primero se penaliza el aborto dependiendo las circunstancias, y el segundo permite el aborto en caso de incesto, estupro, violación y riesgo de la vida de la madre y el feto. Sin embargo, se debe iniciar un proceso penal y hace falta una denuncia contra el violador. El aborto impune es posible siempre y cuando exista una autorización judicial. Ambos artículos no traducen el espíritu del Art. 66 de la Constitución Política del Estado: “Garantizar los derechos sexuales y derechos reproductivos de hombres y mujeres”. 

Con este contexto y desde 1999 el Comité de la ONU para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer pidió ya al Estado boliviano que “se abstenga de poner trabas a las medidas adoptadas por la mujer para conseguir sus objetivos en materia de salud”. Uno de los obstáculos identificados se encuentra en las leyes que penalizan ciertas intervenciones médicas que afectan a la mujer y castigan a las mujeres en sus intervenciones, haciendo referencia al aborto.

Nuevamente, en octubre de 2013 (¡14 años después!) el Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, frente a la realización de su tercer informe periódico sobre el cumplimiento y avance del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (PIDCP), del cual Bolivia es signatario, vuelve a recomendar al Estado boliviano suprimir el requisito del permiso judicial para garantizar al acceso al aborto legal y seguro, en caso de violación y, ¿por qué no?, en caso de opción y autodeterminación de las mujeres.

Nada más alejado de la realidad. Los jueces rara vez permiten la interrupción del embarazo y declaran en su mayoría la objeción de conciencia por motivos morales y religiosos. Entonces, son jueces, pero ellos no asumen su rol de decisores. Son médicos, pero ellos no asumen su rol de sanadores. Son legisladores, pero no legislan fuera de sus creencias y propios prejuicios.

Ya ni levantamos argumentos de justicia social, pues son las mujeres pobres quienes más mueren por abortos clandestinos, inseguros. Son las mujeres pobres que esperan órdenes judiciales para abortar en caso de violación. Ahora presentamos otro argumento: la objeción de conciencia es un invento para esconder la falta de valentía que como operador público se debe tener en la toma de decisiones difíciles y conflictivas. Entonces,  la objeción de conciencia viola el derecho fundamental de las personas: el derecho a la vida.

¿Habrá que pedirles que se hagan a un lado? ¿Es posible que den un paso al costado? ¿Será posible pensar que el Tribunal Constitucional no está a la altura del desafío histórico y político, el de considerar y defender los derechos de las mujeres? Si es así, como ciudadana exijo mi derecho a vivir en un país digno. Exijo se vuelva a escuchar y acatar la recomendación del Comité de las Naciones Unidas. Exijo cumplimiento cabal y ético a sus funciones... Caso contrario, dejen sus cargos a quienes pueden ocuparlo y sean capaces de invertir energías y fuerza intelectual frente a este desafío: ¡Libertad!

Opiniones proinflacionarias

Pablo Cachaga Herrera

(tomado de Página 7)

Desde su promulgación, el decreto "Esfuerzo por Bolivia” ha levantado el interés de los tradicionales opinadores económicos, quienes han aprovechado la ocasión para exacerbar las expectativas inflacionarias de la población.

Tan descontextualizado es su "análisis” que confunden el crecimiento y estabilidad de hoy con tiempos de la Unidad Democrática Popular (UDP) y asemejan nuestra situación a la República Bolivariana de Venezuela.
Cabe aclarar a la población que este incentivo es muy diferente respecto al de anteriores gobiernos que impulsaron mayor gasto salarial. Este doble aguinaldo está acompañado por mayor producción de bienes y servicios, y no es la simple emisión de papel moneda sin respaldo alguno.

Además, tenemos una economía muy diferente a la venezolana y una inflación radicalmente inferior, consecuencia de la implementación acertada del Nuevo Modelo Económico Social Comunitario y Productivo, el cual recoge características propias de nuestra economía.

Este incremento del ingreso despertará la capacidad de previsión de las familias y aumentará el ahorro. Asimismo, en muchos casos aliviará el pago de deudas. En aquellas familias con mayores ingresos fomentará la compra de bienes raíces y otros bienes de lujo.

Todos saben que generalmente los aguinaldos son destinados a la compra de bienes duraderos, como ser  radios, televisores, refrigeradores  y otros, y que en menor proporción son invertidos en la compra de alimentos. Las personas no pueden cambiar de la noche a la mañana su patrón de consumo.

También es destacable la política monetaria implementada por el Banco Central de Bolivia, que en la gestión logró recoger una liquidez de 5.200 millones de bolivianos y logró controlar la inflación del mes de octubre, la cual registro una variación mensual de 0,73%, la mitad de la inflación registrada en el mes de agosto y septiembre.

Además, se debe considerar que las presiones inflacionarias registradas en esos dos meses se deben exclusivamente a consecuencias de complicaciones climatológicas.

Ante un panorama venidero dificultoso, debido a las amenazas de algunos sectores de incrementar sus precios, nosotros, como consumidores, debemos hacer valer nuestros derechos y denunciar el agio y especulación, que está penado por ley.

Por tanto, este doble aguinaldo, muy vilipendiado por los opinadores, pero al final muy esperado por ellos, -que seguramente lo destinarán a comprar bienes de lujo, y no así alimentos– es,  simple y llanamente, un incentivo para que los bolivianos y las bolivianas sigamos poniendo el hombro a la producción para mejorar el bienestar de todos.

Pablo Cachaga Herrera es economista

Medios y mentes

Andrés Gómez Vela

El franquismo controló en España por cuatro décadas la televisión, la radio, los periódicos, escribe Ignacio Ramonet. Es decir, cuatro generaciones crecieron durante la presidencia del dictador Franco. Sin embargo, en las primeras elecciones democráticas, el partido franquista no llegó ni al 1% de votos. ¡Vaya sorpresa! ¿Cómo se explica que tanta propaganda y casi durante medio siglo no haya logrado controlar la realidad y menos las mentes de esas cuatro generaciones? Algo falló. El Franquismo controló los medios, pero no las mentes, diríamos parafraseando la ecuación huxleyana.

En Bolivia, durante casi 20 años los partidos llamados de la corriente neoliberal dominaron y controlaron casi la totalidad de medios. Algunos de sus militantes tenían hasta media docena de frecuencias de radios y canales de televisión. Empero, sus candidatos no llegaban ni al 40%  de votación, incluso sumando entre todos sus votos. Y si había cierta confianza en la eficacia propagandística de esta maquinaria mediática se diluyó cuando fue derrotada, en 2005, junto a sus candidatos por un partido y un candidato que no controlaba un solo medio. ¿Qué pasó? El neoliberalismo controló medios, pero no la decisión del electorado.

Entre 1981 y 1989, el dictador polaco W.W. Jaruzelsky llegó a controlar absolutamente todos los medios del país. No quedaron ni los muros para pintar graffitis fuera del alcance del régimen. Confiado en que con esta ventaja iba a ganar con más del 74% de votos convocó en 1989 a elecciones. Pobre Dictador, casi se murió de rabia cuando se entera que de 100 escaños en el Senado, apenas logró uno, los 99 restantes los consiguió la oposición, que no tenía ni siquiera una radio pirata para emitir sus mensajes.

Un caso más cercano para no irnos tan lejos con nuestros ejemplos, Chile, donde el tirano Pinochet controló desde 1973 todo el sistema de comunicación. Armó, en alianza con sus partidarios, medios “influyentes”, entre ellos periódicos. Pinochet creyó que gobernaba el país gobernando los medios. Entonces, organizó un plebiscito en 1988 para darse un baño de democracia. Perdió como en la guerra, el 56% le dijo NO y sólo el 43%  sí. La oposición no tuvo posibilidades de hacer campaña, apenas logró una concesión de 15 minutos diarios en la televisión.

Algo más reciente. Cuando Hugo Chávez se enteró en 2010 que sólo el 5.4% de la audiencia miraba los canales de televisión controlados por su gobierno y que el 94,6% de la audiencia se informaba a través de medios que no eran oficialistas (61,4% canales privados y 33,1% cable), vehiculizó la expansión del principal canal estatal (VTV), creando cuatro más (TVES, Vive TV, TV Catia, Asamblea).

La presión política, la no renovación de licencias, la compra de acciones de medios privados, la cooptación y una reforma a la Ley de Contenidos, que faculta a la Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel) reglamentar (controlar) los aspectos técnicos y los mensajes, fotos y vídeos difundidos por la web, arrinconaron a los medios no oficialistas, sin embargo no lograron arrinconar el descontento popular, que se manifestó en las elecciones que apenas ganó su heredero Nicolás Maduro (50.66% frente a 49.07% de Capriles) pese a todo el aparato que tenía. Ni el voto póstumo funcionó ni las sospechas de fraude se disiparon. El régimen controló los medios, pero no las mentes, hoy apenas sobrevive.

¿Qué pasa? ¿Por qué el totalitarismo cree que controlando los medios va a controlar a la opinión pública? Los medios no cambian las opiniones, solo las refuerzan porque los públicos contrastan la realidad mediática con la suya. Además, sintonizan o leen aquellos con los cuáles se identifican, por ello, generalmente los medios gubernamentales tienen poca audiencia, pues, carecen de diversidad, se dirigen sólo a los convencidos, cansan con la imagen del gobernante y desprecian la inteligencia de la sociedad que no acepta divinidades.

El MAS financiará su campaña con el segundo aguinaldo

 Raúl Peñaranda U.

(Tomado de Página 7)

Dos diputadas del MAS, Concepción Ortiz y Nélida Sifuentes, dijeron el martes que “sugieren” a todos los funcionarios públicos dar un aporte del 50% de su segundo aguinaldo para la campaña electoral del partido de las próximas elecciones. Dijeron que esos aportes serán “voluntarios”.

Se conoce que en muchos ministerios y otras reparticiones estatales los funcionarios aceptan “voluntariamente” que se les descuente por planilla. Si alguien no acepta esa posibilidad mejor que al día siguiente no se aparezca a trabajar.

Si se cumplieran las “sugerencias” de las diputadas mencionadas, el MAS podría lograr el 2 de enero, de manera inmediata, unos 50 millones de bolivianos para su campaña proselitista.

La cifra surge de esta reflexión: el Estado destinará 380 millones de bolivianos en el segundo aguinaldo. Si se quitan los montos que recibirán maestros, policías y militares, que se supone pueden rechazar las “sugerencias” de las dos diputadas, quedan unos 100 millones de bolivianos. El 50% de ese monto irá a la campaña.

Es la manera más brillante (pero también antiética e ilegal) de financiar al partido de gobierno, mientras se estrangula a las fuerzas opositoras.

A esos 50 millones de bolivianos habrá que añadirles todo el resto del gasto estatal, como uso de bienes públicos, distribución antojadiza de la publicidad, politización en la entrega de obras públicas, etcétera.

El doble aguinaldo demuestra dos características de la toma de decisiones de las máximas autoridades: la primera es que los come la demagogia; y, la segunda, se creen capaces de todo. El endiosamiento que sienten es más que evidente.

Pero tan mal concebida es la medida que es probable que, en vez de ayudar a ganar votos para las elecciones de 2014, cual es su objetivo central, resulte siendo perjudicial (aunque logre recaudar 50 millones de bolivianos de los bolsillos de los empleados públicos).

Podría producirse un “efecto boomerang”, ¿Por qué? Porque la medida afecta a más personas que a las que beneficia. Sólo un 18% de la población económicamente activa recibirá este beneficio, unas 775 mil personas; el 82% restante pasará con rencor estas fiestas, porque no sólo que no recibirán un aguinaldo, algo que les pesa cada año, sino que no recibirán dos.

Pero hay más: miles de microempresarios (se estima su número total en 800 mil) deberán pagar el doble aguinaldo a uno o dos de sus operarios, afectando la economía de sus emprendimientos. Y, por supuesto, ellos no cobrarán el beneficio.

Por su cortedad de miras, el presidente Evo Morales y el resto de su entorno, cuando hablan de “los empresarios”, se imaginan a personas de tez blanca, con casa en Miami, con auto deportivo en la puerta y que juegan golf el fin de semana; no se percatan que esas personas, en muchas ocasiones,  dan empleo e invierten.

Pero lo más grave de este prejuicio es que esos empresarios como se los imagina Evo son en Bolivia una absoluta minoría, quizás menos del 1%. Muchas son personas arriesgadas, de recursos limitados que se animan a instalar un taller mecánico, un snack, un centro de enseñanzas de danza, un servicio de courrier, una farmacia de barrio o una guardería. Y la mayoría es de tez morena. Quizás muchos votaron por el MAS.

Lo que está claro es que todos ellos se perjudican con el doble aguinaldo y que el próximo año no cometerán el error de tener a ninguno de sus escasos funcionarios en planilla. Optarán, directamente, por la informalidad.  Por eso un microempresario, entrevistado por una radio paceña, declaró a Evo como “enemigo del empleo”. Es que es verdad.

Raúl Peñaranda U. es periodista.

lunes, noviembre 18, 2013

Periodistas deportivos de Cochabamba declaran persona no grata a un DT

NESTOR CLAUSEN, VERDADERO ENEMIGO CASUAL DE WILSTERMANN.

18 de noviembre de 2013 a la(s) 0:02

El Congreso del Círculo de Periodistas Deportivos de Cochabamba, luego de aprobar en grande su nuevo Estatuto y Reglamento;declaró un cuarto intermedio para instalar una Asamblea extraordinaria, con carácter de emergencia, para considerar los agravios proferidos en contra de colegas, por el entrenador de Wilstermann Nestor Clausen, resolviendo por unanimidad emitir el siguiente:

VOTO RESOLUTIVO

PRIMERO.- Respaldo institucional, moral y material, para nuestros afiliados Oscar Galdo Arévalo y Eduardo Arévalo Tineo,de larga y reconocida trayectoria en el periodismo deportivo cochabambino,declarándonos todos afectados por las ofensas del ciudadano extranjero.

SEGUNDO.- Autorizar al Directorio de la Institución, coadyuvar en los procesos que instauren ambos colegas contra el ofensor, por varios delitos previstos en la legislación boliviana, como difamación y discriminación.

TERCERO.- Declarar persona NO GRATA para la Institución al Señor Clausen; solicitar un pronunciamiento del Directorio de Wilstermann; y suspender las transmisiones y cobertura periodística en el estadio Sudamericano “FélixCapriles” en señal de protesta y desagravio, el día domingo 24 de noviembre del año en curso.

CUARTO.-  Agradecer a entrenadores, deportistas, ex árbitros y seguidores del fútbol, por la solidaridad y el respaldo a los colegas Galdo y Arévalo, en  consideración de que, desempeñan responsablemente una labor periodística, orientada a opinar sobre la coyuntura deportiva, sin alejarse de la verdad ni recurrir al insulto.

QUINTO.- A partir de la aprobación y legalización del nuevo Estatuto Orgánico y Reglamento Interno, se regulará y fortalecerá el trabajo e interrelación de los miembros del Círculo de Periodistas Deportivos de Cochabamba, con todas las instituciones y actores sociales del deporte.

Es dado en su sede social, a los dieciséis días del mes de noviembre del año dos mil trece.

EL DIRECTORIO